Poema
Juan
Carlos Zamora
sonaste
y resonaste
como
el grito de la montaña
de
yo a ti
de
mí a tú
donde
a ella escuchaste
desde
el fondo de lo abstracto
en
el camino de tu alma
así
los vientos te informaron
de
tal cual la querencia
con
tantas ganas
y
demasiada prudencia
y
las hojas acariciaban
tu
piel ese lenguaje
cuando
todas esas tantas
deseaban
pronunciarte
no
como varias
sino
como una sola
sin
tanta asfixia
haciendo
historia
historia
con la vida
historia
con los mares
que
por trabas distintas
nos
dejaron distantes
hoy
procuro una cosa
hacerte
una revolución
de
yo a ti
de
mí a tú
donde
tú seas mi adelita
y
yo caudillo de tu corazón.
Cheque
en blanco
Una
poesía,
una
patria,
una
religión,
mi
onceava musa,
café
querida,
tú,
la
inspiración
infinitemos
los conceptos,
con
tu dios
-o
notariados-,
y
en el templo
-o
municipio-,
registremos
-confirmamos-,
en
tus pies
-ese
conjuro-
contra
el tiempo
-y
las espadas-,
donde
atrás
-dulce
café-,
tus
brujos den
la
mengua hondada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario