Poema
Yara
Hernández
Comencé
a pensar en su presencia
que
llamé desde hace noches,
mas
el alma se hielo de ausencia
y
al no hallarle, vociferé reproches.
Y
terminé pensando, terminé pensando.
¿En
las páginas del libro de los siglos
causante
de sangrientas muertes y cruzadas?
¿En
el fondo enrojecido de mil Nilos
que
dio al pueblo de Israel una luz esperanzada?
Y
terminé pensando, terminé pensando.
Dónde,
gran señor, omnipotente ubicuo
que
quiere ser el sésamo en mi huerto,
el
viento me ha dejado un ser inicuo
con
el alma y el corazón muy yerto.
Y
terminé pensando, terminé pensando.
No
le veo, no le escucho, no le siento…
¡Qué
infamia, qué ignominia!
que
vano es mi intento
de
encontrar su fortuna en mi manía.
Y
terminé pensando, terminé pensando.
Quise
encontrarle a cualquier precio
Y
caro fue mi pago.
Condenar
mi razón al naufragio, al desprecio,
Y
transmutarla en fe, ciencia del mago.

Me gustó mucho :)
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