Bostezo
Minirrelato
Marcela González
El
día desapareció se lo comió tranquilo con el aire. Las arrugas se alineaban y
la panza subía y bajaba sincopada a las manecillas del reloj. – Cuidado, que la
vida se le fue en un bostezo-, le dijo el cangrejo al gato, que desde el sofá
veían. Cuando amaneció el viejo se
encontraba sin él.
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